“Qué bueno que vine ese día”, nos repite Santi en la entrevista constantemente. Acudió a la clínica dental en Vigo porque tenía dificultades al masticar y la mandíbula prominente. Tras una primera evaluación se detecta la existencia de un tumor cerebral. Tras el tratamiento ontológico se realiza un tratamiento de cirugía de mandíbula y ortodoncia en clínica dental en Vigo y A Guarda.

Escuchar y conocer historias como las Santiago Fernández Millos (40 años, Vigo) nos hace sentirnos orgullosos de nuestro trabajo.

Para acercarnos a la historia de Santi, como es conocido en la clínica dental en Vigo, tenemos que hablar no sólo de odontología sino de calidad de vida. Santi acude a nuestras clínicas porque su mujer, paciente de hace más de 30 años de Instituto Dental Campos, le aconseja que vaya para que le den alguna solución a sus problemas de mandíbula. Presentaba dificultades al masticar y tenía la mandíbula prominente.

En esa primera visita el doctor Campos, tras hacer una evaluación y un diagnóstico completo de toda la boca, le deriva a su médico de cabecera porque los síntomas que presentaban (acromegalia) encajaban con un diagnóstico de adenoma de hipófisis (tumor hipofisiario o de la glándula pituitaria). Para Santi este momento fue clave, pues como relata él   Vine aquí para ver si podía ponerme un aparato para llevar la mandíbula a su sitio. Mi sorpresa fue cuando me dijo que tenía un tumor en el cerebro, solo viéndome la cara, las facciones y las manos”

Tras su tratamiento oncológico Santi comenzó en el tratamiento odontológico que incluía ortodoncia con cirugía de mandíbula.

“Una vez me operé de la cabeza, empecé con el tratamiento que duró 4 años en total… Fue un tratamiento largo, expandir el paladar, llevar los dientes al sitio, hacer un hueco a los dientes. La mandíbula estaba completamente deformada…fue mucho trabajo, foto tras foto ibas viendo como todo se colocaba  y estaba yendo a su sitio”.

Durante el tiempo que duró el tratamiento Santi acudía periódicamente a sus citas, las citas fluían y él iba apreciando la mejoría en cada revisión, las fotos le mostraban los avances y los pequeños resultados que se iban consiguiendo, nos comenta que “Me tenían al día, me daban cita, me decían cuando tenías que venir. Encajaba con mi horario, como trabajo de noche, siempre me daban teniendo en cuenta esto.  Siempre tenían soluciones para todo, por ejemplo, lo del expansor de paladar, se me rompía la palanquita me la colocaban ellas mismas o los braquets cuando se me caían venía y me resolvían los problemas, siempre me dan soluciones para todo”

“Tuve muchas molestias, sobre todo con el expansor de paladar. En todo momento me advirtieron de ello y me dieron soluciones, me iba acostumbrando  y las molestias iban remitiendo.”

Una vez finalizado el tratamiento llevó un cuidado postoperatorio en el  que Santi nos comenta lo siguiente,  “A mí lo más que me sorprendió es que en la operación estuviera la doctora (Leticia Arranz, ortodoncista). No es su trabajo y ella estaba allí, se preocupó, fue muy cordiales conmigo en todo momento”.

“Mi mujer lleva 30 años siendo paciente del doctor y tanto ella como yo estamos encantados, con el doctor y con las chicas. Es un trato más que de paciente de familiar. Estoy encantado con el trabajo que han hecho” nos comenta, “Qué bueno que vine ese día”

Durante esta entrevista con Santi hablamos del resultado final,  nos comenta que está encantado y que ha sido una solución que le ha supuesto una mejora  total en su vida. “Encantado, antes no podía comer, se me desencajaba la mandíbula cuando comía carne. Era muy difícil, ahora estoy en la gloria. Poder volver a comer y masticar con normalidad…por ejemplo al comer pipas, el primer día después de 15 años que volví a comer pipas casi se me saltan las lágrimas. Definitivamente era algo que necesitaba. Fue lo mejor que me pudo haber pasado haber venido ese día aquí…ahora tengo salud”

No para de sonreir aliviado, repitiendo su frase que le ha hecho estar donde está ahora: “Qué bueno que vine ese día”, gracias a ese diagnóstico inicial se pudo detectar su enfermedad. Nos comenta que cuando ve las fotografías previas al tratamiento nota mucha diferencia “…veo las fotos que tengo en casa, por ejemplo las del carnet o las de mi boda y soy otra persona. Estaba deformado…. El cambio es abismal, radical”

Santi me dijo que luego de hacerse unos empastes comenzó a morder mal el año anterior. Cuando se veía la mandíbula que tenía,  le pregunté si siempre había sido así de prominente, me dijo que no, por lo que asumí que creció en el último año. Eso se debe a que una glándula en el cerebro está descargando anómalamente mucha hormona de crecimiento, a una edad en que ya no se libera. Por eso, confirmando el problema, tenía las manos muy grandes y los huesos que soportan las cejas también prominentes. Era el cuadro clínico descrito como ACROMEGALIA. El origen, un adenoma de hipófisis.

Doctor Jorge Campos Aliaga

Director de Instituto Dental Campos.

En el Instituto Dental Campos llevamos más de 32 años atendiendo a pacientes en nuestras clínicas. En estos años hemos generado una filosofía propia de calidad en la atención y cuidado de nuestros pacientes. Consideramos que cada paciente es único, por eso se aspira a establecer una relación duradera basada en el tratamiento personalizado, el cuidado de los detalles y compromiso científico, para ello se apuesta por la innovación en técnicas e instrumental odontológico; teniendo muy presentes que una buena valoración inicial y diagnóstico son imprescindibles para dar una mejor atención a nuestros pacientes.

No dudes en solicitar su cita, te haremos una revisión completa de toda la boca y un plan de tratamiento ajustado a tus necesitadades. Pide tu cita on line aquí o llama al 986 432 944 o al 986 613 100