La visita a la consulta del dentista no suele ser agradable para muchas persona, incluso algunas personas llegan a evitar esa situación no acudiendo a sus revisiones. Esto puede causar problemas más graves, como una infección o inflamación en las encías (gingivitis) y en los dientes, dificultad para masticar (y por consiguiente, el no poder disfrutar de tu comida favorita), entre otras.

Como cualquier otra situación, la visita al dentista en alguno pacientes desencadena la emoción de miedo. Entendemos por miedo un temor caracterizado por una intensa sensación, habitualmente desagradable, que se provoca ante una percepción de peligro, real o supuesto. Lo curioso del miedo es que se puede producir ante una amenaza presente, futura o incluso pasada.

El miedo aparece cuando creemos que vamos a sufrir un daño, y nos sirve para alertarnos ante el peligro, pero por otra, puede paralizarnos y no dejarnos pensar. La visita al dentista no suele ser una situación agradable: el miedo a que el tratamiento duela, el pánico a las agujas o el rechazo a los sonidos y los olores de la clínica dental, que pueden traer malos recuerdos de la niñez. ¿Cómo convertir tu visita al dentista en algo más agradable?Read More